El conflicto estudiantil se vuelve novela

Portada Al sur

Este 23 de abril, la editorial chilena Ekaré presenta su nuevo libro -su primera novela gráfica- escrito por Lola Larra e ilustrado por Vicente Reinamontes, su título Al sur de la Alameda: Diario de una toma. 

Al sur de la Alameda 2

Mayo de 2006. Un pequeño colegio al sur de la Alameda está en toma y todo en él ha cambiado: las salas de clase, el patio y hasta los mismos alumnos, que parecen ser otros cuando se ven enfrentados a los desafíos de la movilización estudiantil.

Entre ellos está Nicolás, el arquero estrella del equipo de fútbol, que se aburre en las asambleas y escribe en su cuaderno un diario de la toma.

Todos sus amigos se han ido y no comprenden por qué sigue allí; mientras su madre, María José, se muestra por primera vez realmente orgullosa de él. Lo que para Nicolás comienza como un hecho fortuito –se queda siguiendo a Paula, su atractiva compañera francesa-  le hará madurar y cambiará su forma de ver el conflicto.

En el camino revivirá  la juventud de sus padres, quienes en su tiempo también participaron activamente de la política estudiantil.

El diario de Nicolás registra sabrosamente los pequeños incidentes cotidianos: las eternas asambleas, el problema de alimentar a 35 hambrientos adolescentes, las continuas peleas que surgen entre ellos, la mirada desconfiada del resto que le reprocha nunca haberse interesado por la política, las charlas por teléfono con su madre y con sus amigos, una serie de inquietantes sabotajes, y sobre todo, los detalles de su incipiente relación con Paula, una chica interesante, culta y resuelta, que trastoca su mundo y sus prioridades.

Al sur de la alameda

Mientras tanto, las imágenes descubren a un segundo narrador, que desde las sombras observa los ires y venires de los estudiantes. A través de sus ojos vemos cosas que Nicolás pasa por alto, o que sencillamente no dice.

Al sur de la Alameda es una novela de formato atractivo y sugerente, que mezcla elementos del mundo del cómic, el cine, la televisión y la fotografía. Sus secuencias de ilustraciones de corte expresionista se intercalan inteligentemente para complementar el relato y aportan una aproximación diferente al devenir de los hechos. Una obra provocativa y entretenida para chicos y chicas a partir de los 12 años. 

 

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