Carolina Brown: «las escritoras estuvimos relegadas a la periferia y ahora llegamos al centro del baile»

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Conversamos con la autora de El final del sendero reciente novela publicada por Editorial Planeta. La escritora, que en 2014 ganó el Concurso Cuento Joven Nicomedes Guzmán  y el 2015 fue seleccionada por el Fondo del Libro con su libro de cuentos En el agua, realizará un taller gratuito de escritura en Biblioteca Viva Sur el próximo 9 de septiembre a las 17.30 horas (con inscripción previa).

Foto: Editorial Planeta.

La infancia de Simo estuvo marcada por varias pérdidas. La muerte de su padre y el posterior abandono afectivo de su madre alcohólica. También perdió a Lucy, su mejor amiga, quien se trasladó junto a sus padres desde Villarica a Santiago. El hecho provocó en Simo sentimientos encontrados. Ya adulta, instalada en la capital de Chile, trabajando en un laboratorio y subiendo senderos en su tiempo libre, conoce a Jota y adopta a un perro al que llamó Freddie Mercury, como el vocalista de la banda británica Queen. Simo y Jota son dos mujeres que logran una amistad repleta de pasiones y sentimientos que se quiebran con un violento hecho ocurrido cerca de la cima de un cerro.

Así, la amistad y el cariño entre dos mujeres es el principal tema abordado en El final del sendero (Emecé, 2018), la primera novela de Carolina Brown (1984, Santiago).

“Se habla mucho de que las mujeres somos competitivas y venenosas entre nosotras, yo no creo que eso sea tan así. Los lazos de amistad entre mujeres son extremadamente fuertes y funcionan en una dimensión más íntima. La amiga es a la que le abres la puerta de tu casa a cualquier hora y no es necesario ni siquiera hablar, basta que esté ahí. Me pareció interesante abordar ese tipo de relación”, comentó Carolina al respecto.

—¿Cómo fue el proceso de creación y publicación de tu primera novela?

—El proceso de creación fue largo y enredado. Esta novela pasó muchos años encerrada en mi computador y pensé que nunca vería la luz. Incluso publiqué otro libro entremedio. En un momento me puse a escribir un cuento que comenzó a crecer, hasta que me di cuenta que estaba escribiendo de la misma novela que tenía guardada y ahí retomé: el puzle se armó de repente.

—¿Qué te parece el panorama actual de la literatura chilena escrita por mujeres?

—Me parece increíble. Hay muchas mujeres escribiendo sobre los temas más variados y tanto las editoriales chicas como las grandes están interesadas en publicar mujeres. Durante muchos años estuvimos relegadas a la periferia y ahora llegamos al centro del baile. Espero sea para quedarnos.

—¿Qué trabajos recientes de escritoras chilenas han llamado tu atención?

—Me gustó mucho el último libro de cuentos de María Paz Rodríguez, Niñas ricas. También Todas somos una misma sombra de  Catalina Infante. Siento que los dos son muy actuales. Recorren lugares emocionales y espaciales que uno puede reconocer.

—¿Cuáles son los libros o autores que te impulsaron a ser escritora?

—Siempre sentí la necesidad de escribir. Cuando chica escribía en todos lados, hasta en la micro. Me parece que a través del lenguaje le iba dando forma al mundo. En el colegio me leí La amortajada de María Luisa Bombal y fue la primera vez que reparé en el estilo de un escritor. Cómo usaba el lenguaje no solo para contar los acontecimientos, sino para hacerte sentir cosas, evocar imágenes, llevarte a otra parte. Me enamoré de eso.

—También te has dedicado a realizar talleres de escritura, uno de ellos lo realizarás en Biblioteca Viva muy pronto. ¿Qué valor tienen para ti estas instancias?

—Me encanta hablar de literatura y compartir con gente. Las historias tienen ese poder de conectarnos y también transformar la realidad. Me gustan los talleres porque me dan la oportunidad de traspasar conocimiento, lo que es gratificante, pero también de aprender de las personas que asisten. Todos tenemos algo que contar.

—¿Estás escribiendo algo para publicar próximamente?

—Estoy trabajando en dos manuscritos muy distintos entre sí. El primero es una historia sobre la familia y la memoria, contado por la menor de sus miembros. El segundo es una colección de cuentos de mujeres enfrentadas a situaciones extremas en la naturaleza.

Carolina Brown ganó el 2014 el Concurso Cuento Joven Nicomedes Guzmán de la Sociedad de Escritores de Chile y el 2015 fue seleccionada por el Fondo del Libro con su libro de cuentos En el agua. Realizará el próximo 9 de septiembre a las 17.30 horas un taller de escritura en Biblioteca Viva Sur  (Av. Jorge Alessandri 20040, San Bernardo, Santiago, Chile). Para participar hay que inscribirse llamando al +56 (2) 2857 8058 o escribiendo al WhatsApp: +5697214 2866.

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