La lectura como talismán: una genealogía personal de la felicidad

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“Nuestras reseñas no convergen en autores, editoriales o temas. Nuestros libros tienen, en esta ocasión, una vinculación a partir del revisitar nuestras biografías lectoras, del sabernos lectoras ávidas, y de aceptar la invitación, y a la vez el desafío, de pensar cuáles libros han marcado nuestras vidas”, argumentan desde el equipo de Biblioteca Viva Los Ángeles para recomendarnos tres libros que consideran que marcaron sus vidas.


En los últimos meses hemos visto cómo nuestro panorama nacional ha cambiado. Algo en nosotras también lo ha hecho, y como equipo de Biblioteca Viva Los Ángeles hemos decidido observar este proceso de cambios con una mirada optimista, confiando en el ejercicio democrático que se aproxima.

Este tiempo no ha estado exento de momentos difíciles, por cierto. Algunos mucho más duros que otros. Los más complejos de alguna manera nos han empujado a preguntarnos sobre qué es para nosotras el sentirnos bien, o felices. Concordamos en que la lectura es, desde nuestra mirada, uno de los espacios en  donde hemos encontrado refugio, y que además los relatos contenidos en ciertos libros  han operado para nosotras como una especie de talismán, con efecto protector o de espantamales,  que nos ha venido muy bien en algunas ocasiones.

Nuestras reseñas no convergen en autores, editoriales o temas. Nuestros libros tienen, en esta ocasión, una vinculación a partir del revisitar nuestras biografías lectoras, del sabernos lectoras ávidas, y de aceptar la invitación, y a la vez el desafío, de pensar cuáles libros han marcado nuestras vidas, y cuáles de estos podríamos considerar como una especie de hito para construir una trayectoria a la manera de los árboles genealógicos, pero esta vez, dando los primeros pasos para identificar una genealogía personal de la felicidad, vinculada a nuestras lecturas.

Pero… ¿qué es para nosotras la felicidad? Y… ¿Por qué pensar en una genealogía personal de la felicidad?  En estos momentos de crisis social, la felicidad es uno de los tópicos que se ha puesto en cuestión. Nos preguntamos sobre cómo la aborda la literatura, y nos encontramos con  distintas propuestas, inclusive con la irreconciliable relación entre el estado de felicidad y la literatura, o la posibilidad de caer en los espacios de utopía. Aldous Huxley, Tomás Moro y Ray Bradbury salieron al encuentro, con ideas contundentes sobre la felicidad. También nos encontramos con la felicidad de mostrario, unida a la idea de éxito y una casi obligatoriedad de un permanente estado de exaltación. Nosotras pensamos la felicidad de siete maneras diferentes, al menos. Plenitud, conexión, despertar, lucidez, valentía y rebeldía son los conceptos en los que coincidimos, sin duda.

Es así como por un momento recordamos un elemento de la infancia: la fuerza del expectro patronum del entrañable Harry Potter, que se fortifica pensando en los momentos felices y que actúa como guardián. Y ¡ya está! Aparece ante nosotras nuestro  talismán, nuestras lecturas-talismán. Decidimos recordar, o a la manera de Nona Fernández en Voyager ( Penguin Random House, 2019), delinear el re-cordis, o el volver a pasar por el corazón. Margaret, Bárbara y Belén nos comparten sus lecturas-talismán:

«Pedro Páramo» de Juan Rulfo (1955): El despertar a la liberación

El espectro de las emociones es tan grande que permitirnos experimentarlo sanamente es una acción de valentía y rebeldía hacia la cultura de la superficialidad. La búsqueda constante de valoración y significado es lo que mueve a Juan Preciado a encontrar a su padre, Pedro Páramo, para reivindicar su existencia y la de su madre tras todos los años de abandono y olvido que vivieron.

Dorotea nos dice: “hacía tantos años que no alzaba la cara, que me olvidé del cielo”. Esta es una invitación a leer y releer Pedro Páramo y descubrir las razones por las que no  queremos vivir contentos con sólo saber dónde queda la tierra.

 

 

« Memorias de una joven formal» de Simone de Beauvoir (1958): El despertar hacia sí misma

Con un lenguaje directo pero bello, envolvente y detallista, Simone nos sumerge en su vida, desde su infancia hacia su adolescencia, siendo esta última el momento culminante en donde logra ese traspaso de una chica algo sumisa a una chica crítica, rebelde, inconformista, curiosa e introvertida, a la que le sigue gustando hablar pero que ha aprendido a disfrutar de su soledad. Es en esta soledad donde traba una lucha constante entre la educación recibida y sus propios deseos. Esa lucha contra el nihilismo que se ha instalado en su vida como un visitante inesperado y no invitado será una constante en Simone durante esos años.

La naturaleza me descubría, tangibles, cantidad de maneras de existir a las que nunca me había acercado (…) Aprendí las mañanas ingenuas y la melancolía crepuscular, los triunfos y las decadencias, los renacimientos, las agonías. Algo en mí un día coincidiría con el perfume de las madreselvas.

Simone comienza a desplegar sus alas, a despertar una nueva postura de pensamientos que van de la mano con su madurez, a tener cada vez más claro que su destino no es el que los demás, especialmente su familia le imponen (convertirse en una joven formal), sino hacer algo más importante, a regirse por sus propias reglas, transcender. Una vez más reconocemos a una autora que expone al lector sus pensamientos más íntimos y sus conflictos más internos, convirtiendo sus memorias en un ejercicio de profunda autocrítica, introspección y hasta de psicoanálisis.

 

«La reina de la primavera» de Nubia Becker (2014): El despertar hacia la memoria

La Reina de la Primavera al igual que Una Mujer en Villa Grimaldi de Nubia Becker, es un libro estrechamente vinculado a la historia política de su autora y otras mujeres con las que compartió en el proceso de detención, privación de libertad y tortura que vivió en Villa Grimaldi y otros centros de detención existentes en la dictadura de Augusto Pinochet, debido a su militancia en el MIR y empeorado por el machismo que aún podemos observar en la sociedad Chilena. En el libro se busca reconstruir la vida de una mujer sureña militante de izquierda llamada Lily, mediante recuerdos de la infancia de la protagonista, testimonios escritos en prisión gracias a un vigilante compasivo, conversaciones entre familiares y trozos de memoria dispersos, que su hija reúne para intentar explicarse a sí misma la vida y decisiones que llevaron a su madre a la detención.

Pequeñas notas escritas rápido para no ser detectada, desde una prisión donde el tiempo parecía pasar de una forma distinta y con la soledad como compañera, un encarcelamiento que lleva al enmudecimiento, a una situación límite para cualquier ser humano.

“Nosotros para ellos (los torturadores) éramos eso: unas prostitutas, porque nos habíamos metido en política, o sea, en un área que era para hombres. Éramos desnaturalizadas por la política, y entonces éramos doblemente castigadas, doblemente abusadas. Éramos lo peor de la sociedad para ellos, y satanizadas por el hecho de ser ‘mujeres sueltas”.

Un libro que llama a la emotividad, a la memoria histórica que hoy es constantemente convocada por las manifestaciones sociales, al reconocimiento de las mujeres en los procesos políticos y es un recordatorio claro para no olvidar lo vivido por miles de hombres y mujeres que se entregaron a una causa común: la dignidad y el fin de la desigualdad.

 

 

Estas lecturas fueron los primeros pasos que dimos juntas para reconocer los libros que marcaron nuestras vidas, en la búsqueda de nuestros propios talismanes. Así, queremos invitarte a que busques en tu biografía lectora tu propia genealogía personal de la felicidad.

¿Aceptas el desafío?

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