Los elegidos de Diego Muñoz

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Diego Muñoz Cortés, oriundo de Curicó, es licenciado en educación y profesor de castellano. Se incorporó a nuestro equipo en 2013 y actualmente es Director de Biblioteca Viva Tobalaba. Realizó su tesis de grado sobre el libro álbum y de cómo éste es capaz de generar una actitud positiva frente a la lectura en estudiantes de enseñanza media. Conjuntamente, ha publicado en distintas antologías de poesía y participa como editor de poesía en la revista de divulgación literaria Medio Rural.

1.  Epopeya de las comidas y las bebidas de Chile, Pablo de Rokha.
Recetas de Juan Pablo Mellado. Ilustraciones de Patricio Albornoz.
Editorial Fondo de Cultura Económica, 2011.

No puedo reseñar este libro si no es bajo la forma de una historia personal. Hace unos años atrás, en conjunto con algunos amigos ávidos de literatura, fundamos en la ciudad de Talca lo que terminó siendo el taller de poesía y cocina K2-DF. En él, pasamos mucho tiempo leyendo y admirando quizás el libro más contundente de la poesía chilena: “Epopeya de las comidas y las bebidas de Chile” de Pablo de Rokha. Nuestro grado de admiración llegó a tal nivel que en nuestras cabezas no había espacio para ningún otro Pablo. Pero no nos quedamos conformes con eso, así que cocinamos gran parte de los manjares rokhianos.  Fue gracias a eso que para mi cumpleaños número 27, mis amigos y compañeros de taller, me entregaron una cabeza de chancho a modo de presente. Todavía recuerdo la cara desencajada de mi familia, creían que me estaban gastando una broma.  Lo paradójico de todo esto es que tal como reza el vasto poema de Pablo de Rokha y la tradición del campo misma, las cabezas de chancho se envían para los velorios, no para los cumpleaños.

Esta edición, que nos habría ahorrado harto tiempo en el taller,  mantiene el poema exacto que en 1949 fue publicado bajo el título “Teogonía y cosmogonía del libro de cocina (Ensueño del infierno)”,  pero viene acompañado del recetario creado por Marcelo Mellado y es enriquecido  visualmente por las ilustraciones de Patricio Albornoz. Recomiendo disfrutarlo en la aldea grande de Vichuquén o las orillas del rio Mataquito, sectores de atardeceres dramáticos por excelencia, acompañado de amigos y un buen pipeño.

2. Historia abreviada de la literatura portátil, Enrique Vila-Matas. Editorial Anagrama, 1985.

Vila Matas es un autor de renombre, ha recibido una gran cantidad de premios y la valoración de la crítica. En “Historia abreviada de la literatura portátil”, Vila-Matas se vale de su coqueteo constante con la ensayística y la ficción para presentarnos la conspiración shandy o sociedad secreta de los portátiles. La cual es una secta secreta conformada por grandes artistas contemporáneos —César Vallejo, Marcel Duchamp, García Lorca, Scott Fitzgerald, entre otros— que se mueven de manera estrambótica entre las artes y la literatura. Sus obras y nombres pertenecen a la historia, pero su reunión y conjura son tan ficticias como imposibles. Los requisitos para pertenecer a esta sociedad son los siguientes:

“Aparte de exigirse un alto grado de locura, quedaron fijos los otros dos requisitos indispensables para pertenecer a esta sociedad: junto a que la obra de uno no fuera pesada y cupiera fácilmente en un maletín, la otra condición indispensable sería la de funcionar como una máquina soltera.

Aunque no indispensable, se recomendaba también poseer ciertos rasgos que eran considerados como típicamente shandys: espíritu innovador, sexualidad extrema, ausencia de grandes propósitos, nomadismo infatigable, tensa convivencia con la figura del doble, simpatía por la negritud, cultivar el arte de la insolencia”.
Una novela culta y sofisticada que servirá como antídoto a lectores que se toman la historia muy en serio.

 3. Willy el mago, Anthony Browne. Editorial Fondo de Cultura Económica, 1996.

Anthony Browne es un autor conocido mundialmente. Adultos, especialistas y niños celebran las aventuras a las que son empujados sus personajes, afectados por contratiempos propios de la cotidianidad. Su libro álbum Willy el mago no es la excepción.

En este texto, de la serie del entrañable chimpancé Willy, Browne se vale de dos temas que son recurrentes a lo largo de su obra, como animales antropomórficos y la superación de miedos, para contarnos la historia de un entusiasta futbolista que no tenía dinero para comprarse zapatos apropiados y que al parecer no le iba muy bien en el campo de juego.

Debe ser este uno de los motivos por qué Willy adquiere tantos seguidores. Browne centra toda la atención sobre pequeñas historias narradas a través de personajes comunes y corrientes, pero siempre enmarcados en escenarios surrealistas: Willy, abatido por sus malos resultados en un partido, se encuentra con un desconocido que viste un anticuado uniforme de fútbol y que sin explicación lo invita a jugar, para luego regalarle sus propios zapatos y desaparecer fugaz y misteriosamente.
Las interpretaciones de Willy el mago son de lo más dispares (como pasa en general con la obra de Browne). Bien, el binomio texto-imagen se podría leer como una historia de superación o, en un análisis más jugado, como un relato fantasmagórico, donde una espectral figura masculina ayuda a Willy mediante un mágico regalo. Los juegos narrativos de Willy el mago no se observan a simple vista y Browne deja la pelota a medio camino, por lo que resulta importante el compromiso de un lector atento a los detalles, donde un cuadro, un tapiz o la cara de la luna, pueden entregar elementos fundamentales a la hora de su lectura.

Razones sobran para leer este álbum, pero la más importante queda atada al lector: ¿Logrará nuestro querido Willy anotar el gol en el partido más importante al que ha sido convocado?

 

 

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