Mujeres y derechos humanos: voces femeninas, a través de la literatura

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Este #8M conmemoramos el Día Internacional de la Mujer, el cual surge de la movilización de trabajadoras textiles en la ciudad de Nueva York (EEUU), que reclamaban por mejoras en las condiciones laborales, hace más de un siglo. Posterior a este hecho, se produjo un terrible accidente, que costó la vida de muchísimas de ellas.

Por Mackarena López

En diferentes lugares del mundo se recuerda a estas trabajadoras por medio de celebraciones, conmemoraciones, movilizaciones, conversatorios, encuentros y publicaciones, que dejan en evidencia que en pleno siglo XXI aún nos encontramos con prácticas desiguales, discriminatorias, menores oportunidades laborales, precarios salarios, trabajo doméstico no remunerado, acoso laboral, acoso callejero, violencia de género, machismo y femicidio, todo esto por el simple hecho de “ser mujeres” y estar inmiscuidas en una sociedad que nos siguen considerando el “sexo débil” por excelencia.

Palabras como empoderamiento, lucha, igualdad, fraternidad, territorio, decisión, libertad, dignidad, sororidad, entre muchas otras, resuenan entre nosotras. Desde las primeras manifestaciones feministas -que buscaron abrir espacios democratizadores y reivindicar nuestros derechos sociales, políticos, culturales y laborales, así como un mayor acceso a oportunidades- han tomado fuerza y  especial relevancia la creación de redes de apoyo y la denunciar las problemáticas a las que nos enfrentamos, de hacernos visibles y parte central de la lucha por una sociedad igualitaria.

En este día, la invitación se relaciona con que podamos conocer más acerca del trabajo de ocho mujeres, que se vinculan desde su trabajo con la literatura, la filosofía, el arte, la cultura y el patrimonio, dando paso a la apertura de nuevos espacios, lenguajes y territorios, habitándolos desde prácticas inclusivas, que nos muestran múltiples formas para visibilizar y darnos voz, desde un enfoque de derechos, a través del reconocimiento de una vida digna y respetuosa.

 

María José Ferrada / La Capital

Destaca el trabajo de la escritora chilena María José Ferrada, quien a través de su narrativa nos transporta a la mirada de niñas y niños, permitiendo identificarnos con sus vivencias, memorias, particularidades, su construcción de identidad. Mediante su palabra, podemos ver cómo democratiza y humaniza la infancia dándole voz a aquellos que no han tenido espacios ni una participación activa, reivindicando sus derechos, desde sus particularidades, sus procesos, sus emociones y sus identidades en movimiento.

Otra de las figuras que resalta es la de Marcela Paz Peña, más conocida como Isonauta, que en su trabajo como diseñadora, ilustradora y activista lesbofeminista, por medio de sus ilustraciones busca interpelar al lector/espectador a través de las historias y experiencias de lucha, abuso, resistencia, violencia y carencias. Su lenguaje visual se transforma en verdaderos testimonios y formas de resignificar la voz de las mujeres y disidencias invisibilizadas en una sociedad machista, patriarcal, que no ha generado políticas de reparación y políticas públicas que permitan hacernos cargo como sociedad de aquellas problemáticas.

Otra mujer que destaca es Daniela Catrileo, escritora, docente de filosofía y poeta mapuche, quien por medio de la literatura nos sumerge en este habitar desde el territorio: nos habla desde una realidad cotidiana, precaria, de una verdad que nos incomoda, pero que nos interpela, identifica y conmueve, transitando por la niñez, la adolescencia, la adultez, con la complejidad e intensidad que esto conlleva. Nos invita a reflexionar desde este ejercicio de autoreconocimiento, acerca de cómo resignificamos nuestras identidades y nos habitamos desde la alteridad. Desde su escritura sutil y valiente, en conjunción con la ficción y sus vivencias, nos habla los múltiples lenguajes sobre lo que significa ser mujer y ser mapuche.

En Brasil, nos encontramos con Pri Ferrari, escritora, convencida de que el mundo puede ser un lugar mejor para todas y todos. Su trabajo busca que reflexionemos y llevemos a cabo acciones desde prácticas democratizadoras que promuevan la igualdad, el respeto, el empoderamiento, la fraternidad y la participación activa. Por medio de sus libros, busca interpelar al lector acerca de que las mujeres son capaces de todo, derribando los estereotipos sexistas hacia nosotras y que se han sostenido durante décadas.

Daniela Catrileo / ©Alvaro de la Fuente/Dialogo

En el continente Europeo, nos encontramos con el trabajo que realiza Laura Borràs, ilustradora y docente española, que evidencia gracias a su oficio, diferentes formas de resignificar el mundo visual. Por medio de sus ilustraciones y las técnicas que utiliza, busca romper los estereotipos o encasillamientos acerca de cómo vemos y entendemos nuestro entorno, dando posibilidad a otras formas de lenguaje que nos entrega la imagen. A través de su trazo, su paleta de colores, la construcción de sus personajes, sus paisajes, nos transporta a las vivencias y emocionalidades de sujetos que buscan sobrevivir, que buscan hacerse un espacio en el mundo, enalteciendo las historias de lucha, desde la dignidad y fraternidad.

Se suma el trabajo de Isabel Olid, más conocida como Bel Olid, escritora, traductora y docente española, que en sus libros nos muestra una realidad que nos incomoda, qué normalizamos, qué silenciamos, cómo es el caso del abuso sexual infantil. A través de su narrativa, busca poner en evidencia la vulneración que viven miles de niñas y niños que son víctimas violación, abuso sexual, maltrato, generando la reflexión crítica acerca estos temas y poniendo el acento en que la prevención es responsabilidad de todos.

Resalta el trabajo de Francesca Sanna, ilustradora y diseñadora italiana, que aporta con una reflexión crítica, consciente y emocional acerca de la migración y el desplazamiento forzado. Sus ilustraciones y narrativa, nos permiten observar el mundo a través de los ojos de los protagonistas, sintiendo con ellos sus emociones, temores, obstáculos y desafíos que conlleva el acto de migrar, y que año a año, expone niñas, niños, jóvenes y adultos, a la adversidad y precariedad.

Finalmente, destaco el trabajo de Ellen Duthie, escritora, docente y filósofa británica, la cual ha desarrollado material para niñas y niños, que a través de estímulos visuales y narrativos, busca generar espacios de diálogo, aprendizaje autónomo, encuentro y de reflexión crítica acerca de nuestras prácticas, surgiendo así el concepto de filosofía visual para niños y niñas, que se materializa en el proyecto Wonder Ponder, en el que “Wonder en inglés significa asombrarse y, también, preguntarse. Ponder significa reflexionar, darle vueltas a las cosas” (Wonder Ponder Academy). Este proyecto nos invita a cuestionar nuestras acciones, conductas, construcciones identitarias, nuestras múltiples formas de relacionarnos; nos hace preguntarnos desde la autocrítica, cómo, desde y qué entendemos del mundo.

No olvidemos en este día a las miles de mujeres que día a día, desde su cotidianidad, desde sus espacios, trabajos, oficios, desde sus territorios y lenguajes, buscan generar cambios y siguen luchando por la igualdad de oportunidades, por una vida digna, por tener una sociedad crítica, consciente, participativa, respetuosa y de la cual formemos parte.Macka No olvidemos los nombres de Simone de Beauovir que nos recuerda que “No se nace mujer, se hace”, o el de tantas otras, como  Judith Butler, Michelle Perrot, Sara Ahmed, Chimamanda Ngozi Adichie, Gabriela Mistral, Diamela Eltit , Lina Meruane, Arelis Uribe, Francisca Yáñez, Audre Lorde, Nona Fernandez, Alejandra Acosta, Katherine Marsh, Francisca Robles, Daniela Martagón, Núria Aparicio, Patricia de Arias, Jessica Love, Pamela Bravo, Joni Seager, Virginia Woolf, Joni Seager, Gertrude Stein, Pabla Pérez… y así un listado infinito de mujeres, que siguen haciendo historia a través de su trabajo y su legado para y por el mundo.

 

 

 

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