Personaje del mes: Nader Cabezas

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mes dicNader Cabezas nació en Curicó, a los 17 entró a la universidad en Santiago y estudió Literatura. A principios del 2000 formó parte de una banda de post rock llamada Zabala y en 2010 lanzó su primer disco como solista “Día Blanco” del cual aparecen un par de temas en el bonus track de la banda sonora de “La vida de los peces” de Matías Bize. En 2011 lanza “Caminos, barrios y gente” y en el 2012 “El Hijo del Monstruo”, disco con el cual recibe buenas críticas. Este año acaba de lanzar “Esfinges” un EP de 5 temas y este mes lo destacamos para conocer más sobre sus intereses y gustos literarios. ¡Que lo disfruten!

>> ¿Hubo algún libro que te marcó en la niñez?
“El libro de la selva” de Rudyard Kipling, que leí cuando estaba entrando en la adolescencia. Me sentí identificado con este muchachito que no pertenecía a ninguna parte, ni a la selva ni con los hombres, que era un poco como me sentía en séptimo básico. En ese entonces no quería dejar de ser niño, así que me sumergí en la historia, que es increíble, sobre todo por la relación entre Mowgli y Kaa, la serpiente, por lejos el personaje más complejo del libro.

Hace un tiempo lo leímos con mi hija, de a poco, todas las noches. Tuve que hacer todas las voces. Fue agotador pero hermoso. A los 10 ella ya tiene su propia biblioteca.

¡Ah! Y Papelucho. El estilo de Marcela Paz, la forma que tiene de hacer hablar a Papelucho, es muy chilena. Hay que leerlo con la entonación correcta, de lo contrario no funciona. A mí se me quedó pegado cuando chico así que cuando lo leo, al tiro se me viene el chispazo.

>> ¿Qué libro no has podido terminar?
“Hacer una película” de Federico Fellini. Creo que lo he comenzado al menos tres veces y en el camino me distraigo. Cosa rara porque es un libro bellísimo. Tal vez de forma inconsciente busco excusas para no terminarlo.

>> ¿Con qué escritor te gustaría tener una conversación?
¡Leonard Cohen!

>> Si pudieras salvar solo un libro de tu biblioteca, ¿cuál sería?
Creo que me llevaría el de Fellini. Sería la única manera de terminarlo de una buena vez. Está hecho de hojas de papel couché y es bien pesado, así que podría servir de arma en un contexto apocalíptico donde la gente tuviese que salvar solo un libro de su biblioteca (para alivianar el equipaje en un viaje a Marte porque la tierra va a explotar, por ejemplo).


>> Ese libro que te prestaron y te costó devolver.
“Nacimiento de la Biopolítica” de Michel Foucault, que son clases dictadas por él en el Collège de France, en 1979. Todos esos libros de Foucault tienen portadas muy características; el “Nacimiento…” tiene insectos.  No alcancé a terminarlo, por supuesto.

>> ¿Qué libro estás leyendo (o fue el último que leíste)?
“Linterna Mágica” Memorias de Ingmar Bergman. El libro está lleno de saltos temporales. En un párrafo narra una historia cuando era niño, al párrafo siguiente ya es anciano y su padre murió, al siguiente es joven y su padre aún vive, luego vuelve a ser niño. Me gusta destacar y anotar cosas en los extremos. Una vez encontré un pasaje casi idéntico en dos libros de distintos autores: “El gran dios Pan ha muerto”.

>> 3 lugares favoritos para leer
En una pieza, viendo los álamos moverse con el viento. En el comedor de la casa de la playa, en Duao, mirando el mar a través de los ventanales, tomando mucho café. En un tren, mirando por la ventana. Siempre debo tener distracciones para leer, me acostumbré a eso. Además enriquece la lectura porque se cruzan varios planos de la realidad.

>> 2 autores que cambian vidas
Giovanni Papini, que se hizo conocido en Latinoamérica gracias a Borges (me llama la atención ese acto del escritor, el de “compartir” algo desconocido con otros, tal como lo que hacemos hoy en día en las redes sociales, pero a mediados del siglo XX. Baudelaire hizo algo similar con Poe en Europa). Tenía relatos como “Conversaciones con el demonio”, suficientes para quedarme leyendo en el pasillo de la universidad en lugar de entrar a clases.  Y G.K. Chesterton. Un buen profesor que tuve, Jaime Blume, me hizo leer “El club de los negocios raros”. Desde ese momento, Blume y Chesterton pasaron a ser la misma persona para mí. ¿Cómo no sentirse atraído por un libro cuyo título es “El hombre que fue jueves”?

>> Para finalizar, a esas personas que ya están sumergidas en la rutina del día a día, ¿qué libro les recomiendas para darse un break?
“El sindicato de policía yiddish” de Michael Chabon. Es de esos libros que te agarran en la segunda página. Tiene  muchas descripciones (tres hojas para describir un martillo, por ejemplo), así que puede que mucha gente lo considere lento o cabezón, etc. Lamentablemente muchas personas tienen prejuicios hacia los libros porque  han crecido escuchando que los libros son para pensar, que los escritores son unas personas densas y voladas que escriben para otros igual de densos y volados entre otras pelotudeces. No estoy de acuerdo. Si lees es porque eres curioso y las personas curiosas generalmente hacen las preguntas correctas.

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