Plataforma: las rutas del placer occidental

Fotografía: hoycinema.abc.es

Plataforma, publicada en 2001, es la tercera novela del escritor y poeta francés Michel Houellebecq (1956), y es considerada -junto a Partículas Elementales, del mismo autor- una de las obras hito de la denominada nueva narrativa francesa. Desde Biblioteca Viva Trébol, su subdirector Alan Rodriguez, nos reseña esta destacada novela.

La narrativa de Houellebecq es difícil de leer sin pausas intermedias, te obliga a retroceder, reflexionar y re-leer, nos pone en evidencia conforme avanzan las páginas, logrando en cada capa vulnerar la condición humana y nuestros estados de mayor decadencia; el miedo a quedarse solo, a envejecer, miedo a la perdida de la vitalidad y el conformismo. Plataforma no es la excepción, por el contrario, llegó a ser su texto más representativo, trabajo que lo posicionaría definitivamente en el circuito literario francés y como uno de los exponentes más importantes de la narrativa europea del s.xx.

El texto nos induce a través de la vida de un funcionario público que trabaja para el ministerio de cultura en París, un sujeto de mediana edad, misántropo y carente de pasión  que buscará a través del sexo reafirmar su propia existencia. No lo hará desde la ingenuidad, por cierto, pues entiende y asume su condición, sino aceptando su disociación respecto a cualquier vínculo afectivo, dando paso a una relación material con el placer; el placer como un bien de consumo. Por esta razón, decide comprar un paquete turístico a Tailandia anhelando complacerse hacia lo exótico. Sabe que existe una Sodoma y Gomorra moderna, la Meca de la eyaculación. Es a partir de este viaje, donde Houellebecq nos entrega un fascinante panorama del universo del turismo y su relación con el consumo erótico a través del “Sea, Sand, Sun and Sex” las 4S que describen la experiencia ideal del turismo de ocio según Henry Ford. Una visión que insiste en el gozo como una experiencia individual, uno egoísta y uniformado, vanidoso y carente de contexto que a pesar de los nuevos productos turísticos, sigue siendo un eje motivador para la cultura de occidente. Mientras tanto nuestro protagonista añora la liberación de los deseos más primitivos e intrínsecos del ser humano, creando un contexto libre de hipocresía y burlándose de los estereotipos, de los turistas, de los puritanos, del New Age y de sí mismo.

Michel Houellebecq | Fotografía: hoycinema.abc.es

Plataforma es un libro controversial, no sólo porque describe de forma carnal e intensamente gráfica el sexo y la mediocridad, o porque despliega una crítica directa hacia el mundo occidental y su incapacidad de entrega, la vergüenza del cuerpo o el porno y sus estándares. Sino porque además exhibe la complejidad de la prostitución asiática naturalizándola durante el relato y obligando al lector a cuestionarse en términos morales. “Allí estaba el mundo rico o medio rico diciendo -presente-, a la llamada inmutable y dulce del coño asiático” (P.100. Plataforma).

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