Cigarra

Por Rosario Medina M.,Directora Biblioteca Viva Los Dominicos.

En el mundo de la literatura infantil y juvenil, el libro álbum se ha transformado en un formato  versátil, que no solo ofrece historias para niños, sino que también es capaz de atrapar al lector adulto, principalmente al tratar temas contingentes e inherentes al ser humano. El libro álbum puede sorprender a lectores voraces sin distinguir rango etario, transformándose en una poderosa herramienta que entretiene, interpela e incluso provoca.

En esta línea, recomiendo Cigarra (Barbara Fiore Editora, 2018) de Shaun Tan (Australia, 1974), un título que no te deja indiferente, remece, te deja pensando largo rato. Bien podría considerarse una fábula; es una cigarra que habita un mundo de humanos, convive, trabaja con ellos. Esta experiencia muestra el lado menos amable de nuestra especie: “Humano nunca termina trabajo. Cigarra siempre se queda hasta tarde. Acaba trabajo. Nadie agradece cigarra. ¡Tac, tac, tac!”

Shaun Tan ha tenido una carrera prolífica, con títulos como El árbol rojo (Barbara Fiore, 2005), Emigrantes (Barbara Fiore, 2006) e incluso un Oscar a su haber por el cortometraje animado La cosa perdida el año 2011. Ha logrado hacerse un nombre en el mundo Lij con obras marcadas por el surrealismo, la distopía y también –por supuesto– la realidad. Según palabras del mismo autor, Cigarra evoca la historia de su padre Bing, quien alrededor de los veinte años se traslada desde Malasia a Australia. La experiencia migratoria y el factor lingüístico –su escaso manejo del inglés– fueron elementos determinantes para que nunca fuera tomado en serio en el ámbito laboral, subestimado por sus pares, tachado como un otro. 

Cigarra sigue esa línea: es ignorada por recursos humanos, por su jefe, e incluso es motivo de diversión para sus compañeros. Tras diecisiete años, cigarra se jubila quedando a la deriva: “Sin trabajo. Sin casa. Sin dinero. Cigarra sube a azotea de edificio. Hora de despedirse. ¡Tac, tac, tac!” Como lectora, me conmuevo ante el desenlace que se vislumbra, no obstante como es habitual en Shaun Tan, nos tiene una sorpresa; no estamos presenciando un final entristecedor, sino más bien somos testigos del cierre de un ciclo evolutivo que da paso a una nueva etapa.

Los textos son breves y precisos, evidencian un lenguaje exclusivo de la cigarra vinculada con el mundo humano: el ¡Tac, tac, tac! nos acompaña como un mantra. Estamos frente a una narración potente, directa, que sin endulzar muestra la realidad tal cual es. Por su parte, las ilustraciones generan un impacto reflexivo en el lector, la paleta cromática está cargada de simbolismo, predominando el gris que representa a la ciudad fría y hostil; tonos oscuros que contrastan con el verde de la cigarra. Cerca del final aparecen los tonos fuertes y alegres que reafirman este cambio de piel.

En Cigarra tanto el texto como la imagen desarrollan una relación armoniosa permitiendo que ambos elementos luzcan y tengan su propio espacio en el relato. Estamos frente a una obra que pone en tensión los vínculos y la naturaleza humana, dando protagonismo a esas voces silenciadas, esas otredades que son indispensables en las relaciones humanas. Una de mis obras favoritas que nos invita al difícil ejercicio de mirarse uno mismo.

 

 

Autor: Shaun Tan

Editorial: Barbara Fiore Editora

Año: 2018