El relojero ciego

Por Ximena Silva

El relojero ciego es un libro que detalla y aclara magníficamente los mecanismos de la evolución acumulativa y su funcionamiento. Richard Dawkins, el autor, busca —de una manera que declara ampliamente como imparcial— defender al Darwinismo de los mitos, prejuicios, resistencias e ideologías que aún hoy, a más de un siglo de la aparición de El origen de las especies, sigue enfrentando.

En la primera parte nos cuenta de William Paley, quien propuso a mediados del siglo XVII, la idea de que así como el reloj, que es una pieza precisa y compleja que necesita de un diseñador, la naturaleza, incluido el ser humano, también debe tener uno, de lo contrario es muy difícil explicar la complejidad de algunos órganos, como los ojos, por ejemplo.

Dawkins con gran paciencia contrarresta el argumento de Paley a través de experimentos y preguntas lógicas explicando cómo la evolución fue perfeccionando nuestra visión y cómo la velocidad de los cambios al ser imperceptible, nos hace parecer imposible que tengamos un antepasado común con una ameba o para ser más exactos, con una bacteria.

El autor nos cuenta de las mutaciones, de la selección sexual, de los genes, y explica cómo cada rama de pensamiento biólogico concibe algunos conceptos a la vez que los va contextualizando en el darwinismo o contrarrestándolos con éste para explicarlos en mayor profundidad a quienes no somos expertos en el campo de la biología. De ahí se comprende cómo algunas teorías tan de moda, el Lamarckismo y el Creacionismo entre ellas, palidecen ante la evidencia científica que ofrece el Darwinismo.

Dawkins, activista ateo, es mordaz y sarcástico para sus explicaciones. Debo confesar que me reí varias veces a lo largo de las páginas, pero su tono puede ser un tanto fuerte para personas profundamente religiosas, como cuando describe el ritmo de la evolución parodiando a los 40 años del pueblo israelita en el desierto.

A pesar de esto y de que la temática no es simple, es un libro muy preciso para comprender nuestra biología y la existencia en general. Sin embargo, sospecho que el autor se sentiría frustrado con una lectora como yo que encontró a raíz del escrito, cierto milagro en el hecho de que existamos, no por azar sino por una mecánica improbable y lentísima para llevar a cabo la labor irresistible de nuestros genes que los lleva a autoduplicarse sin freno.

El libro es de utilidad para científicos, para personas comunes y corrientes que quieran saber más de la evolución, pero por las imágenes que produce, también puede estar destinado a artistas y poetas.

 

Autor: Richard Dawkins

Editorial: Tusquets

Año: 2017