Éste es el mar

Después de haber publicado tres magníficos libros de cuentos –Los peligros de fumar en la cama (2009), Cuando hablábamos con los muertos (2013) y Las cosas que perdimos en el fuego (2016)–, Mariana Enríquez publica Éste es el mar, aunque no es su primera novela, sin duda la más esperada y reconocida.

Esta novela breve deja un poco de lado el terror de sus cuentos anteriores para introducirse en lo fantástico. La autora nos sumerge en el mundo del rock, ese momento histórico de la música, casi mítico, lleno de locura y pasión extrema; una época de leyendas, estrellas musicales, fans y muerte.

Con un relato que parece más cercano a lo juvenil que sus obras anteriores, recuerda las narraciones de vampiros, nos va introduciendo al mundo del Enjambre. Seres no humanos que deben permanecer en constante movimiento, siendo responsables de mantener viva la energía de las fans, ya que se alimentan de su devoción incondicional e irracional.

La escritora argentina Mariana Enríquez | Foto: El Cultural.

En este mundo infrahumano existen las Luminosas, hadas macabras que tienen la responsabilidad de transformar ídolos musicales en estrellas de rock, logrando hacer del elegido una leyenda musical. Ellas son las responsables de la fama inmortal, pero también de las desgracias y la muerte, de: Kurt Cobain, Sid Vicious, John Lennon, Jim Morrison, Jimi Hendrix y Brian Jones.

Helena, la protagonista,  es una de las Luminosas. Ella logró salir de movimiento continuo e imparable del Enjambre sacrificando a una fans, ese arriesgado acto la hizo ser elegida para ser la encargada de hacer estrella a James Evans, el cantante de un grupo llamado Fallen. James será la última leyenda del rock, los tiempos están cambiando y no habrán más “estrellas”, solo músicos reconocidos o de moda. Para cumplir su propósito, Helena adopta forma humana y se convierte en la asistente personal de James; su tarea no es nada fácil, ya que a diferencias de las otras leyendas, James es bello, de aspecto triste y bueno, pero sin ningún talento musical.

La novela juega entre lo sobrenatural, la mitología y lo fantástico, sobre la base de una realidad casi nostálgica y reconocida por todos, recitales, gritos, locura y música rock. Enríquez usa la ficción para hablarnos de nuestras obsesiones, miedos y euforias colectivas, sobre esos rasgos más macabros de nuestra sociedad.

Y como siempre, la autora instala el poder en lo femenino. Los hombres del relato entregan su destino a las mujeres que lo rodean, como actores pasivos de la vida que les tocó vivir. Estrellas de rock frágiles y manipulables, fans que se introducen en la vida de sus ídolos hasta enfermarlos y Luminosas que deciden el destino y la muerte de los músicos que se convertirán en leyenda.

Una entretenida novela para un público más juvenil, bastante diferente de sus extraordinarios cuentos, pero que la autora mantiene su increíble capacidad de hacer ficción de las fisuras macrabras de la realidad.

[Reseña por: Daniela Correa, Licenciada en Estética de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Magíster en Edición de la Universidad Diego Portales]