Odette, hija de la Revolución Francesa

Por Belén Villagrán Escobar, mediadora de lectura BV Los Ángeles

El libro Odette, hija de la Revolución Francesa (Zig- Zag, 2007), es parte de la colección “Un día en la vida de…” que cuenta con más de 20 títulos publicados. Sus autoras, las chilenas Jacqueline Balcells (Valparaíso, 1944) y Ana María Güiraldes (Linares, 1946) en conjunto con el ilustrador Francisco Ramos (Santiago, 1954), buscan acercar la historia universal a las niñas y niños mediante novelas breves que tratan de reflejar rigurosamente los detalles de las costumbres y ambientes de la época, acompañando la historia con textos que informan detalles del proceso histórico vivido como, por ejemplo, acontecimientos y personajes relevantes. Son libros recomendados para niños y niñas desde los 10 años.

En Odette, hija de la Revolución Francesa, nos acercamos a este importante hecho histórico -que marca el inicio de la época contemporánea y un cambio en las formas de relación política entre gobernantes y pueblo- a través de una carta que Odette, una niña parisina de 13 años, escribe a su abuela Memé en octubre de 1789, para contarle lo que está viviendo con su familia en medio de una revolución social, política y económica.

Odette nos enseña cómo la Revolución francesa está impulsada, al igual que muchas otras revoluciones de los pueblos, por la desigualdad, exponiendo a la realeza como despilfarradora de los recursos de Francia con sus excesos, en contraste con los ciudadanos y ciudadanas que vivían en la pobreza, agobiados por los impuestos, expuestos a las alzas en el precio y escasez de los alimentos. Observando de forma activa sucesos como la formación de los Estados Generales, la conformación de la Asamblea Nacional -que más tarde pasaría a llamarse Asamblea Nacional Constituyente-,  la toma de la Bastilla, la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, y las exigencias de un grupo de mujeres al rey por comida.

Una novela rápida, muy explicativa y con bellas ilustraciones, que sirve para reflexionar en relación a dos grandes temas que hoy en día nos siguen preocupando: por una parte, la desigualdad entre hombres y mujeres, evidenciada cuando Odette decide vestirse de hombre y acompañar a su amiga a la toma de La Bastilla, lo que les permite a ambas observar de cerca la batalla librada en aquel lugar sin ser reconocida entre la multitud, pudiendo ayudar con el quehacer de la revolución; y también cuando explícitamente en una parte de la carta Odette le comenta a su Memé que hay momentos en que hubiese deseado nacer hombre, estableciendo una crítica a lo restrictivo de los roles socialmente asignados a las mujeres. Y por otra parte, la desigualdad económica y los cambios sociales logrados mediante la revolución de la población que no pertenecía a la élite, un pueblo cansado tras años de abuso por parte de la realeza, los nobles y la Iglesia, el cual mediante la organización ciudadana en la Asamblea Nacional, la redacción de los Derechos del Hombre y el Ciudadano y la nueva Constitución de Francia -sumado a la resistencia en la calle y manifestaciones de la población- fueron capaces de cambiar la historia universal.

Al ser un relato contado desde la experiencia de una niña de 13 años, resulta ser una historia  con la que un niño o niña pueda identificarse y reflexionar, no solo aprender un suceso histórico puntual, alejándonos de una visión de la historia vinculada a memorizar hitos, personajes y fechas, sino que desarrollando la capacidad de relacionarla con lo que se vive cotidianamente en las relaciones entre los humanos. Odette no define conceptualmente lo que es la desigualdad, más bien lo evidencia en la experiencia de carecer de alimentos y en el asombro al ver la casa de la marquesa llena de lujos, y cuyos vestidos eran remendados por su madre. Cuando Odette desea tener un vestido nuevo, sabe que no será muy pronto.

Autor: Jacqueline Balcells y Ana María Güiraldes

Editorial: Zig- Zag

Año: 2007