Teatro: Reencontrándonos a través de grandes obras dramáticas

Trébol 2

bbaner reseña Trébol

El teatro es, sin duda, la actividad artística popular más antigua. Remontarse a las catarsis griegas o el circo romano, es parte de una tradición que en principio surge de los bailes y festejos en honor a los dioses. Hoy claramente no estamos insertos en una sociedad ni politeísta ni mucho menos cercana al arte de “las tablas”, y es un tanto nostálgico pensarlo, dada la importancia que tuvo el arte escénico, por cómo se configuraban desde los mismos actores, quienes llevaban consigo un peso social, político y muy sentimental. Obras que paralizaban ciudades enteras, que aportaban a las revoluciones o que ayudaban, en el medioevo, a entender las liturgias vociferadas en Latín. A medida que el teatro creció en torno a sus distintos terruños o épocas históricas se transformaba, desde las formas de actuación, hasta los diseños de escenarios. El teatro tiene una riqueza enorme de la que tenemos que despojar el prejuicio a su lectura. El lector de hoy no llega a la dramaturgia, pasa casi sin mirarla. Libros que contienen historias tremendas, que por el sólo hecho de estar en un formato diferente son excluidas de su bien leer.

[Por: Camilo Bravo, mediador de lectura de Biblioteca Viva Trébol]

Hechos consumados. Teatro 11 obras, Juan Radrigán.

Trébol 2En este compilado de obras del dramaturgo chileno Juan Radrigán se presentan 11 obras teatrales de una calidad estética fina y muy bien trabajada. Pensar en Radrigán es pensar en tonos cafés, en una penumbra constante, en personajes alicaídos y sin rumbo. Lleno de una textura idiosincrática chilena observada desde el margen, alejada de esa ciudad rápida y rutinaria en busca del éxito y la felicidad. Radrigán no ostenta ser el gran cómico del teatro chileno, muy por el contrario es aquel que denuncia en cierta forma el complejo escenario de “los otros”, de los que no pertenecen al comercial de la tienda de moda. En la obra “El loco y la triste” se presenta un lugar en condiciones precarias, personajes cansados pero con intenciones de alcanzar algo, lo que sea, porque a esas alturas, ya no se puede exigir tanto, o así pareciera. “El Loco” busca ingresar en “La Triste” regalarle sonrisas, intentar llenar sus vacíos, pero sus peleas son constantes, su miseria los carcome día a día, pero aun así “El Loco” no se rinde. Ella alguna vez fue prostituta, él medio postrado, enfermo y obeso, pesado para caminar, pero convencido en su humor, un humor pícaro, indiscutiblemente chileno.

Obras completas, Benjamín Galemiri

Trébol 1Esta selección de obras es sin duda un polo opuesto a la reciente descripción de Radrigán. Por su parte Benjamín Galemiri, también exitoso dramaturgo chileno, atraviesa “lo cómico” con un humor negro y muy cercano al “Teatro del Absurdo”, o “Teatro Ionesco”. Galemiri presenta situaciones extra-ordinarias en su teatro, involucra al lector-espectador a situarse en un no-lugar, en situaciones incómodas, muy alejadas del diario vivir, de lo común. Es un teatro que genera risas y busca constantemente en el lector-espectador un esfuerzo para encontrar el subtexto o la trama escondida en medio de sus diálogos absurdos y retóricos. Por ejemplo en “El coordinador” la situación se erige en medio de un ascensor. Milan y Marlon son los protagonistas. Sólo los nombres de los personajes desencajan inmediatamente de la realidad y de ahí en más siguen sumándose los sucesos extra-ordinarios. Marlon es quien modera el ascensor, una especie de “botones”. Milan ingresa al ascensor y comienza la comedia. Nada parece estar resuelto, Milan se dirige a una reunión, entre titubeos y una falta de confianza notoria. Marlon comienza a destruir sus anhelos al poco andar. Entre diálogos violentos, confusos y sexuales se desarrolla el camino de Milan hacia aquella reunión: “Tengo una reunión muy importante… Llevo tres años tramitándola… Tres preciosos años de mi vida. Fue necesario que cambiaran de secretaria para lograrlo” Dice Milan entrando a escena.

La obra transcurre de manera difusa, extraña, pero no es compleja de leer ni de entender. Se suman dos personajes: Brigitte y Amiel, aunque el protagonismo siempre será por parte de Milan y Marlon, quienes sufren un percance por un corte inesperado de electricidad. ¿Llega finalmente Milan a la reunión? ¿Milan había acordado la reunión o era parte de su imaginario? Éstas son las situaciones que abre Benjamín Galemiri en su trabajo dramático.

La dramaturgia del espacio, Ramón Griffero

Trébol 3Visual, obsesivo, vanguardista y poseedor de una personalidad avasalladora, Ramón Griffero es el dramaturgo más importante en la escena estética nacional, calificado muchas veces como un cineasta del teatro en festivales criollos o internacionales, este dramaturgo nacional es uno de los más importantes de la vanguardia teatral del siglo pasado y presente. Griffero establece el teatro como una dimensión aparte, una dimensión en la que todo se puede. La escena (como un total, escenario, actores, diálogo) debe ser una conversación permanente en la creación. Todo debe estar conectado para que la forma se configure en un espacio absoluto y resuelto para la comunicación dramática. Este libro es parte del trabajo a nivel de narrativa visual, es el lenguaje que nos ha dejado como herencia Ramón Griffero. El trabajo dramático de Griffero se establece desde una multidimensionalidad  en la que la narrativa no es necesariamente progresiva de manera lineal, sino que hay saltos temporales que se condicen con el -a veces- brusco cambio de espacio. El mismo dramaturgo confiesa que en su trabajo busca que la percepción esté a flor de piel para entender su teatro, que la emoción sea patente, que todos los sentidos estén abiertos para digerir sus creaciones.

Cambió lo tradicional, cambió el lenguaje dramático, es un personaje más allá de su teatro, un hombre de escenarios cambiantes, muy cinematográficos, un teatro en que la forma y el fondo se aman y odian a la vez, “La dramaturgia del espacio” es un libro para comprender cuál es el juego propuesto por este tremendo artista chileno.

MacbethWilliam Shakespeare

Trébol 4Hablar de teatro es hablar de sus diferentes líneas artísticas, sociales, históricas, etc. Hemos visto 3 dramaturgos chilenos muy diferentes en todas sus aristas. Podría seguir llenando de ejemplos y obras, pero  hay que detenerse por un momento, porque cada vez que se menciona teatro, se debe mencionar también al genio más relevante de la dramaturgia mundial. Un clásico inevitable. William Shakespeare debe ser el dramaturgo más estudiado, más elogiado y cuyas obras se han reproducido más que ninguna otra. Pero como toda leyenda o todo clásico, hay una creación que tiene un sabor diferente, un gramaje complejo e ineludible. Macbeth es la obra que todo actor quiere representar, que todo director quiere llevar a escena, pero que tiene consigo una historia dolorosa y llena de historias no muy gratificantes. Dicen que la trágica historia del Rey Macbeth augurada por las bruja al inicio de esta pieza es para todo quien la recite, para quien la represente. Hay historias de actores que han fallecido en escena o quienes fracasaron rotundamente en la empresa de llegar lejos. No sólo ofrece una superstición abrumante, ni una historia que atrapa desde el comienzo, sino que tiene una de los personajes más malos de la historia de la literatura, quizás peor que Hannibal Lecter, Voldemort o Saurón. Acosada por la ambición, Lady Macbeth -esposa del Rey Macbeth- es quien decide una serie de asesinatos para eludir el destino fatal avisado por las brujas apenas amanece esta tragedia Shakespereana. Una historia de reyes, ambición, locura y muerte es a prueba de todo quien cree que los clásicos son lentos y sin acción. Una obra que ha inspirado a los más connotados escritores de hoy, Macbeth es de los clásicos más importantes y más impresionantes de la literatura y el teatro en todos sus días.

Deja un comentario