Día contra la LGTBFobia: los colores de la diversidad en seis historias

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Hace 30 años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó de la lista de enfermedades mentales la homosexualidad. Desde aquel 17 de mayo de 1990 se conmemora el Día contra la Homofobia. Les invitamos a reflexionar en torno a los colores de la diversidad, recomendando seis historias en diferentes formatos: cine, literatura y teatro.

Por Ja’nos Kovacs y Javiera Vilugrón, de Biblioteca Viva Los Dominicos

 Hoy, en el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia, se conmemoran 30 años desde la eliminación de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que tuvo lugar el 17 de mayo de 1990. Siendo una fecha tan importante para la comunidad LGBTQ+, es una instancia de celebración, pero sobre todo de visibilización de las realidades que día a día vivimos gays, lesbianas, bisexuales, trans, queers, personas no binarias y todos aquellos con diversas orientaciones sexuales, identidades y expresiones de género.

Como mediadores de lectura y cultura creemos que este día es una instancia para crear conciencia sobre la injusticia y desprotección que viven millones de personas en el mundo hasta hoy, y para recalcar la importancia de visibilizar las subjetividades de la comunidad LGBTQ+.

Decidimos otorgarle un espacio especial a libros, series, obras de teatro y películas que abordan estos temas, por lo importante que es la representación de las diversidades en la cultura. Todos los libros que aparecen mencionados en el siguiente artículo pueden ser encontrados en el catálogo de la red de Biblioteca Viva y de la Biblioteca Pública Digital; las películas, series y obras de teatro están disponibles en plataformas de streaming online como Netflix, Ondamedia y Escenix.

Libros

Niña Errante

Poemario
Autora: Gabriela Mistral | Editoria: Lumen |Año: 2009|Disponible en: Biblioteca Viva

Al nacer en el umbral entre lo análogo y lo digital, a veces es difícil dimensionar la significancia humana de algunos formatos. La distancia entre las generaciones digitales y el género epistolar puede hacer que se pase por alto lo íntimo de Niña Errante (Lumen, 2009), la correspondencia entre nuestra Premio Nobel Gabriela Mistral y su amada Doris Dana, curada y recopilada por Pedro Pablo Zegers, investigador y actual subdirector de la Biblioteca Nacional de Chile. Esta compilación debe ser leída con delicadeza porque en ella hay más que datos biográficos. Sea ético o no, una discusión frecuente cuando se trata del patrimonio literario y sus archivos, tenemos acceso a intimidades ajenas que merecen ser tratadas con respeto y, por qué no, con ternura.

Niña Errante ha despertado debates sobre la orientación sexual y afectiva de Mistral y de la relevancia de la biografía a la hora de leer, valorar e interpretar. Mientras algunos consideran la correspondencia entre ambas mujeres como una extensa y apasionada amistad —un “eran muy buenas amigas”—, otros ven en las cartas una posibilidad de resignificar la figura de un orgullo nacional y continental; una mujer de la disidencia sexual fue el primer Nobel de Latinoamérica. Hay también lecturas, más afines a la muerte del autor, que creen innecesario sacar a colación la orientación sexoafectiva de Gabriela en el análisis y apreciación de su obra, cayendo en actos de invisibilización.

Hace pocos años, la mayoría de los pocos referentes de disidencia y diversidad sexual en la televisión local eran una burla, como el personaje Tony Esbelt en el show Morandé con Compañía, o habitaban los espacios de la farándula y lo superfluo, como Jordi Castell en Primer Plano. Además de ser malas caricaturas, eran todos hombres. Al visibilizar que Mistral formó parte de la disidencia, haya sido lesbiana, bisexual o pansexual, ayudamos a reescribir una historia importante para las niñas y las mujeres latinoamericanas. El gran aporte es que podrán ver en Gabriela un referente de excelencia estética y literaria, y también una posibilidad de existir fuera de la burla, el morbo y el anonimato.

 

Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo

Novela juvenil
Autor: Benjamin Alire Sáenz | Editorial: Planeta | Año: 2015  | Disponible en: Biblioteca Viva y Biblioteca Pública Digital.

Este es el tipo de libro que todos deben conocer. Ambientado en la década de los 80 en El Paso, Texas, Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo (Planeta, 2016) del estadounidense Benjamin Alire Sáenz nos lleva a la historia de dos adolescentes que se encuentran a sí mismos en la construcción de su amistad y amor. Narrada en primera persona por un joven tímido llamado Aristóteles Mendoza, quien conoce en una clase de natación a Dante Quintana un chico totalmente opuesto a él. Ambos ponen a prueba sus diferencias.

Benjamin Alire Sáenz es profesor de literatura creativa en la Universidad de Texas y ha escrito múltiples libros para niños y jóvenes, entre los que destaca la novela infantil Un regalo de Papá Diego (1999) y el libro juvenil Sammy y Juliana en Hollywood (2004). Por Aristóteles y Dante, ha ganado varios reconocimientos como el Premio Pura Belpré y el Stonewall Book Award, en 2013.

Si bien tenemos noción de la época en la que se sitúa esta novela, Alire Sáenz hace que quedemos con la sensación de que es un pasado no muy distante y que incluso podría ser más actual. Esto se da porque su narrativa explora un discurso optimista y una representación positiva de los afectos que desafían nuestras expectativas de lectores, sobre todo por la concepción histórica de machismo y abuso de las identidades latinas queer en el siglo pasado.

Las realidades representadas en esta novela son distintas de otros libros del género; tanto Dante como Ari son hijos de inmigrantes mexicanos. Este último tiene a su hermano en la cárcel y su padre es veterano de la guerra de Vietnam; hay una subjetividad que viene del trauma, del abandono y la migración que atraviesa estas páginas y nos interpela, sobre todo porque terminan bien. En Aristóteles y Dante los personajes están atravesados por los silencios y las cosas que no pueden decirse, pero la aceptación hacia la diferencia de los demás y de sí mismos hace que puedan encontrarse y superar su camino hacia la adultez.

Este libro podría ser una lectura reparativa, pues ni Ari ni Dante necesitan escapar de sus familias, al contrario, instan a sus hijos a aceptarse y confesarse el uno con el otro. A pesar de los sentimientos homofóbicos y la violencia presente en la novela, esta marca un precedente al mostrar cómo los padres rechazan el modelo heteronormativo para darles el apoyo, amor y contención en una sociedad y cultura que intenta anular sus identidades.

Con una estructura de bildungsroman o novela de formación, el libro trata problemáticas tan importantes como la soledad, la migración, el choque cultural, el despertar sexual, pero sobre todo la aceptación de uno mismo al reconocerse en la diferencia. Especial para todos aquellos que se siguen buscando: esta novela nos dice que todo estará bien, que todo mejorará.

 

Cine y series de TV

 Pose

Dirección: Ryan Murphy, Brad Falchuk y Steven Canals | Año: 2018 | Disponible en: Netflix

 Ambientada a finales de los ochenta, la serie Pose (2018) nos deslumbra con la cruda y carnavalesca escena de los balls en Nueva York. Desde el estreno de Paris is Burning (1990), documental que visibilizó la cultura underground de las disidencias sexuales y de género en la costa este de los Estados Unidos, el fenómeno ballrom ha vivido un auge de representación y un reflote hacia lo mainstream. Con su origen en lo años veinte, esta cultura tiene como eje central la performance: los balls son instancias en las que la comunidad se reúne para celebrar, empoderarse y romper con las ataduras del género, la clase y la raza a través de la fantasía y el travestismo. El ballroom es un espacio seguro, catártico, que ayuda a sobrellevar las distintas opresiones vividas por la diversidad sexual y de género en un mundo dominado por la heteronorma y sus violencias.

A pesar de que la performance es central a la trama de Pose, también se retratan traumas que son parte de la historia de las comunidades LGBTQ+ en Estados Unidos y el mundo. Un ejemplo de esto es la inclusión de la experiencia de hombres gay y mujeres trans viviendo con VIH, enfrentándose a violencias sociales y estatales, y experimentando el duelo frente a la muerte de sus seres queridos en el contexto de la epidemia del VIH/SIDA. Además, a diferencia de otras series con temática LGBTQ+, el reparto de Pose destaca por su diversidad racial, cultural y sexual.

 

Carol

Dirección: Todd Haynes | Año: 2015 | Disponible en: Netflix

 Basada parcialmente en la novela El precio de la sal (1952) de la escritora estadounidense Patricia Highsmith —quien tuvo que publicarla bajo el pseudónimo de Claire Morgan por la persecución a la homosexualidad de la época—, este melodrama dirigido por Todd Haynes y estrenado en 2015, se centra en la historia dos mujeres en el Nueva York de los años 50: Carol (Cate Blanchett), una mujer sofisticada, divorciada de su marido y con una hija que se enamora de Therese (Rooney Mara), vendedora de una tienda de juguetes y fotógrafa aficionada.

En términos de historia LGBTQ+, Carol (2015) reivindica una narración que sentó un precedente para las diversidades sexuales, puesto que es la primera novela donde sus personajes no mueren de manera trágica o son condenados a un final infeliz. También fue pionera en visibilizar el amor entre mujeres en un corpus literario donde dominaban las historias entre hombres. Si bien el guion de la película amplía los puntos de vista, mantiene la esencia de la prosa lírica de Highsmith y el argumento principal.

Esta cinta resulta visualmente hermosa al articular el deseo de las protagonistas desde la mirada. Siendo ambas de distinta edad y clase social, las subjetividades de Carol y Therese se forjan en el cruce de sus perspectivas, en el gesto de observarse la una a la otra superponiendo en el plano/contraplano. Podemos percibir algo insólito y abyecto en las dificultades que sufren ambas para conservar el amor imposible que se tienen, y que el espectador solo entiende al comprender que en la época se requería la distancia entre ambas para conservar su vínculo.

Con una fuerte carga moral para las mujeres de los años 50, Carol profundiza en los aspectos más relevantes de ser una mujer lesbiana y madre divorciada, en una sociedad recta y puritana que no admite la relación entre dos mujeres con una diferencia de edad importante. Haynes pone en jaque también nuestros propios tabúes y concepciones sobre la seducción, el deseo y las relaciones personales.

Esta película es fundamental para salir de esas conclusiones depresivas que el arte tiene en general de las historias LGBTQ+, pues a pesar de su final abierto nos dice con letras mayúsculas que merecemos encontrarnos, amarnos y ser felices.

La visita

Dirección: Mauricio López Fernández | Año: 2014 | Disponible en: Ondamedia

En la escena cinematográfica es difícil encontrar producciones que representen a la comunidad trans sin los estereotipos que carga históricamente. Personajes secundarios olvidados, marginados, en el abandono, ligados a la prostitución, la enfermedad o al crimen, han sido las representaciones más frecuentes. Algunas películas con personajes secundarios trans fueron Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960) y El inquilino (Roman Polanski, 1976), ambas éxitos comerciales y de crítica, pero que pusieron los cimientos del estigma e imagen que se tiene de las personas trans.

El cine latinoamericano ha hecho un verdadero esfuerzo por hacerle justicia a las historias de la comunidad trans durante el siglo XXI. Valiéndose de cintas con tintes documentales, nuestra región ha aprendido a leer los distintos roles, identidades y subjetividades que atraviesan mujeres y hombres trans, personas no binarias o de género fluido, reivindicando así su participación protagonista en la pantalla grande.

Una película que ejemplifica la vinculación de la realidad y la ficción es La visita (2014) del director chileno Mauricio López Fernández. Cuenta la historia de Elena (Daniela Vega), una mujer trans que vuelve a su hogar para el funeral de su padre. Con un discurso que pone en tensión las concepciones sobre lo femenino y lo masculino, la familia recibe hoscamente a la joven para enfrentar su nueva imagen y su exigencia de reconocimiento.

Se identifica una intención documental en el filme ya que el lenguaje audiovisual reclama en el sonido —o su ausencia— un elemento fundamental para retratar la incomodidad de Elena. El silencio evidencia la tensión que vive su protagonista al responder las preguntas de sus familiares con monosílabos, quienes tampoco hablan mucho y hacen que la joven se extravíe en los ruidos de la casa. Además, se enfatiza la sugestión de la incomodidad del espectador con muchas tomas de segundos planos y en el exterior, acentuando la intimidad y la empatía con la angustia de Elena.

El foco principal está en el cuerpo, pues es ahí donde se consolida la negación de la subjetividad trans: la madre de Elena siente vergüenza y se disculpa con sus patrones por su hija, intentando cambiarla a toda costa. Así el entorno de Elena considera ilegítima su corporalidad e intentan castigarla obligándola a vestirse con prendas masculinas. La cinta refleja la dificultad que viven actualmente muchas mujeres trans, esta película es perfecta para abrir un diálogo sobre los alcances del acoso y la violencia familiar, y desarmar así las fronteras de la transfobia.

Teatro

Sentimientos | Compañía: La Niña Horrible | Año: 2013 | Disponible en: Escenix

Sentimientos (2013), dirigida por Javier Casanga y puesta en escena por La Niña Horrible, es la historia de Antofagasta, una adolescente que decide realizar una orgía en la plaza cercana a su colegio. El guión, escrito por Carla Zúñiga, está inspirado en el caso de “Wena Naty” en 2007, e invita a reflexionar sobre violencias femeninas en la esfera pública —tanto virtual como física— y privada. En un principio, Antofagasta no siente culpa ni vergüenza por lo que hizo, aunque le provoca ansiedad saber que fue grabada sin su consentimiento, y que hay un viral de ella desnuda dando vueltas en la web. Son su madre y el discurso público en torno a sus actos los que la acribillan. Antofagasta tampoco se cuestiona su amor hacia una de sus compañeras de colegio, al menos no hasta que le dicen que el lesbianismo es pecado.

La performance de La Niña Horrible es pesada en escenografía, maquillaje y movimiento. Hay evidentes exageraciones en los distintos lenguajes que se entrecruzan. La madre de Antofagasta grita constantemente, y tanto ella como las demás mujeres que poco a poco inundan el living de la casa vendiendo maquillaje, buscando confesar sus infidelidades, miedos y traumas dialogan a viva voz, con movimientos amplios y gestos que oscilan bruscamente entre la calma y la euforia. Con el cuerpo se intenta dar dimensión a lo que se siente, y la paleta de colores es casi tan ruidosa como la performance, con guiños al
drag y a la estética kitsch y camp.

Créditos: Nicolás Calderón

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