El cuaderno perdido de Claudio Gay: un camino lleno de maravillas

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Al cumplirse hoy 221 años del nacimiento del naturalista e historiador francés Claudio Gay, queremos valorar su trabajo de investigación de la flora, fauna, geología y geografía nacional, a través de este texto para niños; con textos de la poeta María José Ferrada, la Biblioteca Nacional de Chile editó en el año 2016 El cuaderno perdido de Claudio Gay, un libro que nos guía en el maravilloso trabajo de este científico.

Por Astrid Donoso H.


Recorrer el país a través de las ilustraciones de Claudio Gay, uno de los mayores pioneros de la ciencia en nuestro país, quien llegó en 1830 a fin de realizar un viaje para conocer la historia natural de Chile. El cuaderno perdido de Claudio Gay, editado en el 2016 por la Biblioteca Nacional, nos muestra lagartijas, vizcachas, loicas, mariposas y matapiojos. Pero no solo se queda en la tierra y en el aire, también aparecen merluzas y caracoles, ranas y cangrejos: un libro que reúne algunas ilustraciones del naturalista francés y que invita a niñas y niños de todas las edades a conocer un poco más de nuestro patrimonio natural.

El relato está construido sobre la idea de este cuaderno con dibujos que Búho Medina —uno de los personajes del sitio web Chile para Niños de la Biblioteca Nacional­ — se encuentra atesorado en una de las salas. De esta forma, comienza a narrarse lo que el naturalista se encuentra en su paso por nuestro país, con un lenguaje sencillo y cercano, siempre manteniendo el afán de divulgación científica.

Pronto reconocemos la voz de la poeta María José Ferrada, autora nacional dedicada a la literatura infantil, quien por ese entonces era editora del sitio web, cuyos textos recorren el libro hilando el relato donde imaginamos a Gay maravillado en este país del sur del mundo. Cabe señalar que la autora es la escritora de literatura infantil más destacada y de mayor proyección internacional, por eso sus textos-anotaciones vuelven a significar un aporte extra al libro de Gay con sus ilustraciones, creando una narración ligera, como si de verdad el viento nos diera en la cara, bajo la sombra de un árbol donde nos encontramos absortos al mirar una mariposa o una ranita.

(c) Biblioteca Nacional de Chile

Un aventurero francés en tierras americanas

Claudio Gay, quien nació en Francia el 18 de marzo de 1800, se interesó desde temprana edad por las ciencias naturales, dedicando gran parte de su juventud a recorrer Europa en el espíritu naturalista tan en boga de su época. Quién lo guió en estas primeras aventuras fue el botánico italiano Juan Bautista Balbis, reconocido profesor de su época y quien fuera director del Jardín Botánico, primero en Turín y más tarde en Lyon, y con varios libros a su haber sobre flora.

Fue poco antes de cumplir treinta años le ofrecen viajar a Chile como maestro. En este mismo tiempo el aventurero francés Pedro Chapuis, quien ya era conocido en nuestro país como redactor del periódico El verdadero liberal y por haber sido expulsado de Brasil por su incursión en temas políticos, buscaba organizar un colegio donde la educación estuviera a cargo de europeos instruidos, aventureros como él, entre los cuales eligió al joven Gay que ya daba cuenta de su talento.

A su llegada a Chile, trabajó como profesor de geografía con niños del Colegio de Santiago, aprovechando todo su tiempo extra para poder recorrer el nuevo país que lo acogía. Poco después, Gay comenzaría a trabajar para el gobierno en un viaje científico que le tomaría tres años y medio, el cual consistía en un verdadero catastro del territorio en términos naturales.

Así logró visitar con facilidad de recursos y de tiempo diversas zonas de nuestro Chile, y descubrir parte de su patrimonio natural. Estos años le permitieron publicar su Atlas de la historia física y política de Chile, primer volumen que terminaría por convertirse en 30 gruesos tomos con su trabajo en el territorio nacional. Una obra descomunal, que no solo da fe de su trabajo como científico, sino también de su talento en el grabado.

(c) Biblioteca Nacional de Chile

El cuaderno perdido

Con este texto infantil, que es parte del catálogo de Ediciones Biblioteca Nacional, el objetivo era acercarse a un público de lectores de edad pequeña y, si bien no se diseñó una portada más atractiva para ellos, el interior es justamente lo opuesto con las ilustraciones a colores intensos y llamativos, con dibujos que cruzan de una página a otra y llena de detalles.

El búho Medina es quien nos introduce este en esta hermosa bitácora encontrada en la sala de la biblioteca que lleva el nombre de José Toribio Medina, en honor al abogado, bibliógrafo e investigador, quien donó tal cantidad de libros a la institución que hoy se le reconoce por ser quien mayor cantidad de fuentes recolectó para el estudio de nuestra historia. Este cuaderno aparece como parte ficcional de ese legado, como una especie de diario de viaje de observación, con apreciaciones personales y con la mirada de un ojo atento y maravillado ante la naturaleza.

En ese recurso de imaginar este libro como un cuaderno real de Gay es que la edición tiene un estilo con diseños del siglo antepasado: páginas emulando los libros marmolados de aquellos días, además de la portada y contraportada imitando materiales que solían usarse y que hoy no son tan habituales. La idea es seguir ese pie forzado y leer sobre el traro, un ave rapaz con pico y patas doradas, o su primer encuentro con el siempre veloz huemul, esquivo y de ojos grandes.

La voz de María José Ferrada nos lleva a detenernos en esos detalles, en las particularidades de cada animal o insecto retratado, y pensar en sus colores, en su hábitat, siempre dando información certera sobre sus dimensiones, costumbres o dieta, utilizando en clave poética el tono de relato cotidiano de un naturalista descubriendo el paisaje y quienes lo pueblan. Todas las ilustraciones son parte del Atlas de la historia física y política de Chile, tomo II, las que fueron editadas en París en la imprenta de E. Thunot, en 1854, y que son parte de la colección de la Biblioteca Nacional.

Gay, quien describió más de 480 especies entre mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces, logró sumar 31 nuevas especies en su estudio sobre Chile, las cuales nunca antes habían sido descritas. Todo ese aporte fue revisado y actualizado por el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (Capes UC), a fin de poder ser, entre otros fines, incluido en este libro para que no solo fuera hermoso, sino certero y útil.

Y es que la obra de Gay es un referente de estudios ineludible para los actuales científicos en el área. Y si bien ya contábamos con versiones para adultos e interesados en el tema, como la edición Bicentenario de LOM, con dos tomos del Atlas; Claudio Gay: el álbum de un viaje por la República de Chile (2009), editado por Origo, o Usos y costumbres de los araucanos (2009), publicado por Taurus, no existía una versión pensada para niñas y niños.

Esta es una hermosa invitación a conocer un poco más de la fauna chilena, en la mirada de uno de los mayores naturalistas que recorrió este país. Es ideal para disfrutarlo en casa, pues El cuaderno perdido de Claudio Gay se puede leer y  descargar desde el sitio Chile para niños de la Biblioteca Nacional, en su sección de Investigadores de la naturaleza o directamente desde acá.

 


El cuaderno perdido de Claudio Gay

Textos de María José Ferrada

Ediciones Biblioteca Nacional,

2016

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