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Por Diego Hidalgo

Periodista dedicado a la difusión cultural. Ha colaborado en distintos medios de comunicación, diarios y revistas digitales, cubriendo literatura, cine y música.

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«La cantina de medianoche», un imperdible de Netflix

11 diciembre 2025 9:31 am

Por Diego Hidalgo

Periodista dedicado a la difusión cultural. Ha colaborado en distintos medios de comunicación, diarios y revistas digitales, cubriendo literatura, cine y música.

La serie japonesa, basada en un manga y ya considerada de culto, retrata la intimidad nocturna de Tokio a través de relatos sencillos y emotivos que giran en torno a un pequeño local abierto solo de medianoche a las siete de la mañana.

Un pequeño restaurante, escondido en algún rincón de Tokio, abre sagradamente a la medianoche y cierra a las siete de la mañana. El dueño y cocinero del local prepara lo que el cliente pida, siempre que cuente con los ingredientes necesarios. Sus comensales son trabajadores nocturnos, strippers, yakuzas o artistas. Allí transcurren historias tan maravillosas como tristes, siempre alrededor de la intimidad de este pequeño boliche especializado en cocinar los platos predilectos de las familias japonesas.

Así es La cantina de medianoche, una serie antológica de comedia dramática basada en el manga Shin’ya Shokudō, de Yarō Abe, disponible en Netflix. Estrenada en 2009 y dirigida por Joji Matsuoka, Nobuhiro Yamashita y Shotarou Kobayashi, la serie combina la tradicional cultura culinaria japonesa con historias breves de no más de 20 minutos, siempre con tonos melancólicos y, a la vez, esperanzadores. Al finalizar cada episodio, se comparte una receta que permite al espectador acercarse aún más a la experiencia de la cantina.

Las frustraciones, la muerte, el abandono, la vergüenza y todas esas sombras de la existencia humana son abordadas en estos entrañables episodios, siempre bajo la misma lógica: un cliente le solicita al “Maestro”, protagonista de la serie, la preparación de un plato y, en la íntima conversación alrededor de la comida, ya sea con él o con el resto de los comensales, se revela su historia. Los consejos del Maestro terminan ofreciendo reflexiones filosóficas sobre la vida, entregando enseñanzas y valiosas lecciones.

La serie, ambientada probablemente en los años 80, rompe todo tipo de prejuicios. Los personajes que transitan la noche encuentran en la cantina un espacio sin discriminación, donde se muestra su lado más humano sin importar su situación, posición social, orientación sexual o los errores que hayan cometido en sus vidas. Un lugar donde, más allá de sus circunstancias, lo trascendental es compartir emociones y experiencias universales.

La cantina de medianoche ofrece un retrato del Japón profundo, mostrando la vida de la clase trabajadora y, en ocasiones, de los más marginados de Japón, representando una perspectiva de la sociedad japonesa rara vez vista en pantalla, siempre a través de la mirada cercana, empática y humana que brinda el Maestro en su pequeño restaurante.